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20 septiembre, 2010

El idioma del Himno Nacional

Ahora que veo en las noticias que nace una anécdota más sobre una persona encargada de entonar nuestro Himno Nacional (en una pelea de box, por lo que no pondré aquí su nombre), recuerdo que hace unas semanas a Ío y a Bruno les dio por "ensayarlo" (tenían pegada la tonadilla), lo cual aproveché en una disfrazada lección de canto, de contenido y de historia del mencionado Símbolo Patrio.

Les cantaba verso a verso, explicando las palabras, algo así como:

"Mexicanos, al grito de guerra" quiere decir: mexicanos, cuando comience la guerra;
"el acero aprestad y el bridón" quiere decir: tengan listas las armas y el caballo, porque bridón forma parte de la montura del caballo, es como si dijéramos caballo al mencionar su vestido;
"y retiemble en sus centros la tierra /al sonoro rugir del cañón" quiere decir que la tierra se mueva toda, desde dentro cuando el cañón dispare las balas. Aquí deben ustedes cantar de-el, fíjense bien (entonando un semitono descendente, algo así como fa-mi).

Por el estilo les explicaba la segunda parte de la primera estrofa, que era la que tenían cantando varias veces y que no les quedaba claro:

"Mas si osare un extraño enemigo" quiere decir: pero si un enemigo se atreviera
"profanar con su planta tu suelo" quiere decir que se atreviera a poner un solo pie en nuestro país, amenazando de guerra (y aquí nuevamente la acotación sobre la entonación de "naar" y "plaan");
"piensa, oh, Patria, querida que el [cié-elo] / un soldado en cada hijo te dio" quiere decir: patria, piensa que en cada ser humano que vive en ti es un soldado para pelear por ti.

Y ellos me escuchaban. Luego volvían a cantar y yo les remarcaba algunos puntillos dudosos de pronunciación. En una de ésas, Ío me pregunta: "mamá, ¿en qué idioma está el Himno Nacional?"

Por supuesto que no me reí ante la oportuna pregunta, y sí le dije que es español, pero un poco antiguo y escrito como si fuera una poesía, por eso a veces parecen estar "al revés" las oraciones.

Me encanta el himno, su lenguaje poético y su melodía rebuscada y hasta cierto punto difícil de cantar. Tal vez pronto les enseñe las cuatro estrofas cuya entonación, hasta donde yo sé, es reglamentaria en todo acto cívico

16 septiembre, 2009

La fresa traviesa, piña para la niña

La hora del cuento de hoy, día de la Patria, resultó muy provechosa. Tanto así, que escribí un pequeño texto en el portal de la librería Gandhi dando mi opinión sobre el libro con el que seguramente están soñando Ío y Bruno en estos momentos. Esto fue lo que anoté allá:

Para invitar a los niños a la lectura no hay nada como libros de éstos: sencillos pero muy didácticos. El texto se compone por pequeñas poesías a propósito de frutas mexicanas, cuyos nombres vienen en distintos colores. Las ilustraciones dan una idea al lector sobre el tamaño de las plantas en
relación a una persona. La portada sirve para introducir el concepto de bodegón como tema pictórico. Todo es saber explotar el librito.

Y es que sí: el ejemplar es pequeño, pero sólo en tamaño.

Este libro lo leímos hoy para dormir. Tiene mucho tiempo que lo compramos, y de hecho ya lo habíamos abordado en otro momento, pero hoy pudimos darle un tratamiento más completo.

La dinámica que seguimos fue la siguiente: pregunté a los todavía insomnes cómo se llama el libro. Respondió Ío (acertadamente, pues recordemos que ya en segundo grado, si no leyera, estaría yo jalándome la greña). Les pregunté entonces de qué creen que trata. Respondieron ambos.

Les hice notar la portada: ¿qué está fotografiado ahí? ¿Cómo se llaman esas frutas? ¿Las conocen? ¿Saben qué nombre reciben los dibujos, pinturas o fotografías que se tratan sólo de comida? Y ahí introduje el concepto de bodegón como tema plástico.

De ahí pasamos, texto por texto, a la lectura; cada uno de ellos abarca dos páginas con sendas ilustraciones: a la izquierda (página par) la fotografía de la fruta y a la derecha, un dibujo que representa a la planta y a Traviesa, protagonista "indirecta" del libro. La niña está sólo dibujada a tinta; la planta, a todo color. Se representa muy bien la proporción vegetal-humano.

Recordemos las etapas de conceptualización de la escritura de ambos niños: completamente alfabética (ya hasta está aprendiendo la letra cursiva, mi niña) y presilábico, Bruno.

Los interrogué sobre la planta que aparece en el lugar de mayor visibilidad. Les hice notar cuántas "Traviesas" caben en la planta. A continuación leí la estrofa completa. A Bruno le preguntaba "¿qué crees que diga aquí?", señalando la palabra a color (que es el nombre de la fruta). A Ío le preguntaba cuáles palabras rimaban, y le remarqué que éstas van al final de cada renglón... ¿y cómo se llaman los renglones que riman? ¡Versos!

De pronto le decía: "tú y yo leemos juntas". A Bruno: ¿te gusta esta fruta? ¿En qué película sale tal o cual (por ejemplo el nopal)? ¿De qué color es la fruta? ¿Cuál es su forma?

Vuelta a leer el texto (poema) completo haciendo énfasis en el ritmo.

En algunos casos, resaltar cuestiones ortográficas: "Ío, ¿por qué hay lleva hache? ¿por qué ay no lleva?

En otros casos, predicción: tapando la segunda parte de un poema: "¿con qué palabras rima sabía?"

En el caso del nopal, les dejé tarea: ¿en dónde, en qué dibujo famoso aparece un nopal? Mañana les pregunto.

Ahora que visito la página del hogar del libro que hoy nos ocupa, entiendo a la perfección que Dime, Traviesa, qué fruta es ésa pertenezca a la colección de Bibliotecas de Aula para preescolar.

15 septiembre, 2007

Poesía para Ío

Desde el año pasado escribí algunas líneas para Ío. Son décimas, pues quería "experimentar" con esa forma poética. Había leído algunas de Sor Juana --no quiero insinuar que estoy a su nivel ni mucho menos--.

Según la wikipedia:
Genéricamente una décima en poesía es una estrofa constituida por 10 versos octosílabos. Actualmente se usa esta palabra con el sentido específico de décima espinela o espinela [1]. La espinela toma su nombre del poeta, novelista y vihuelista Vicente Espinel, de fines del siglo XVI. La contribución de Espinel fue fijar la estructura de rimas de la décima en ABBAACCDDC. Además, sólo puede haber pausas después de los versos pares, particularmente después del cuarto. Durante los siglos XVII y XVIII la décima se usó con frecuencia para el epigrama y la glosa de otros poemas; Félix Lope de Vega, en su Arte nuevo de hacer comedias (1609), escribió que "las décimas son buenas para quejas" en las obras teatrales, pero las empleó indistintamente para cualquier tema. Desde entonces no ha decaído su uso en la poesía española e hispanoamericana como forma tan cerrada como el soneto y apropiada para el poema redondo y el epigrama, y ha sido la estrofa predilecta de algunos poetas de la Generación del 27 como Jorge Guillén o Gerardo Diego.

Estas décimas que escribí las corregí muchas veces a lo largo de 2006. Las publicaron en el más reciente número de Didacta nueva época. Aquí se las muestro a ustedes:

Primas décimas a Ío

Es error llamarte mía
estos años que te tengo
contigo yo me sorprendo
hoy sin ti no sé qué haría.
En tus ojos cada día
me pregunto qué descubres;
tu mirada nada encubre
en cambio sólo devela
que indagar es tu tarea
sobre lo que el alma intuye.

Tú me has mostrado el abismo
entre el antes y el después;
todo lo que ayer soñé
desde ti cobra sentido.
Tu sonrisa, nicho mío,
me despoja del temor
que infunde nunca al amor
haber mirado de frente.
El mundo a tus pies florece:
tu camino sigo yo.